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Sophie Turner | Vampiro.

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Sophie Turner | Vampiro.

Mensaje por Sophie Turner el Dom Jun 21, 2015 4:47 am

SOPHIE TURNER



Información general

Apodos: Soph.

Edad: 143 años | 21 Aparentes.

Orientación Sexual: Bisexual.

Nacionalidad: Inglesa.

Raza: Vampiro.

Descripción del personaje

Personalidad: Siempre fue una chica bastante refinada y reservada en muchos temas de su vida, debido a la familia que tenía y la época en la cual había vivido; después del incidente con esos hombres y de haber conocido a su creador, sin duda había tardado en cambiar su forma de ser, pero sin duda alguna había dejado de lado el ser una niña tonta y confiada de todos los que la rodeaban, eso ya había quedado con la parte humana que había muerto de ella. Después de unos años, unos cuantos en realidad, al conocer a Eliza, supo que era momento de saber como comportarse, nunca ser sumisa ante nadie, porque así no era ella y no deseaba volver a serlo, menos ahora que tenía nuevas capacidades, desde ese momento comenzó a ser más osada en muchas cosas, comenzó a ser más directa, y una de las cosas que más comenzó a caracterizar su ser, era que siempre tenía una nueva pasión o por así decirlo, 'fetiche', puesto le encantaba comprobar las nuevas cosas de la vida, sentir cada cosa nueva con sus nuevas habilidades y capacidades. Suele aparentar tener un rostro serio y frío casi siempre, teniendo de cierta forma, en algunas ocasiones, una expresión de leve tristeza, como si fuera prácticamente nostalgia, después de todo lo que ha vivido y lo que ha pasado, y cuando uno puede vivir la eternidad, uno tiene que aprender a no olvidar.

Apariencia: Es una joven bastante hermosa, muy bonita a decir verdad. Tiene el cabello bastante largo, casi pasando la mitad de su espalda, muchas veces completamente lacio y otras con las puntas levemente onduladas, siendo de color rojo, casi naranja. Es una mujer bastante alta a decir verdad, puesto mide unos 1,75 metros, sin usar tacones, claro esta, así que realmente es bastante alta. Es de tez completamente blanca, siendo su piel casi pálida, exceptuando que ahora lo es, por su nueva condición vampírica. Tiene una silueta bastante femenina, una cintura un tanto pequeña, aunque no demasiado; Sus ojos son de color bastante claro, azul muy claro. La forma que usualmente suele vestir Sophie, es una bastante elegante por así decirlo, rara vez le gusta usan pantalones, pero sin duda no le molestan, aunque prefiere el estilo de usar largos vestidos, sobre todo aquellos que son para salir en la noche, a cenas, diferentes veladas, ese estilo es su preferido debido a que le encanta siempre lo elegante y lo considera de todas maneras posibles, hermosa perfección.

Historia


—“Lo único que debería ser eterno en este mundo, es la belleza.”

Todo empezó con un pequeño cuchicheo entre unas jóvenes de familias bien adineradas, importantes por así decirlo en aquellas épocas de Inglaterra, Sophie estaría a punto de cumplir veintiún años y sería más que una señorita, una hermosa dama; casualidad era que ella estaba hablando con esas amigas, hijas de los amigos de sus padres, las tres chicas veían a otros jóvenes empresarios que estaba hablando, creyéndose todos unos galanes y más que nada unos caballeros; pero la mirada de la pelirroja estaba sobre una sola persona, Charles, un chico apuesto, adinerado, famoso y con otros hábitos que se consideraban grandiosos entre la alta sociedad inglesa. En pocos segundos, el padre de la chica pelirroja tomó una copa y le dio ligeros golpes con un cuchillo que había tomado, haciendo que sonara por todo el lugar en donde se encontraba toda la gente invitada, después de todo, era la mansión de su familia, los Turner; el silencio no se hizo esperar y pronto todos llevaron su mirada a este, el cual estaba a punto de revelar una gran noticia que afectaría demasiado a Sophie y también a Charles, fue así como cuando habló, dejó salir esas palabras que aceleraron con rapidez el corazón de la chica. —Y es por eso, que asegurando el futuro de nuestras compañías, he decidido que mi querida y amada Sophie, se case con Charles—. Y así fue como todas las personas presentes, levantaron sus copas y dejarlo salir entre aplausos, y otros tipos de felicitaciones.

Sophie no podría estar más feliz a partir de ese momento, ya era una mujer completa y pronto se casaría con el hombre de sus sueños, un joven apuesto y encantador, que mostraba a la sociedad lo que era ser un caballero honrado y respetado.
Pero no todo podía ser feliz y alegre en la vida de una chica tan hermosa y llena de lujos, algo tenía que pasar y así era; una noche, en la cual ella iba de regreso al carruaje que la había llevado a una zona en donde tenía algunos pendientes, ella terminó encontrándose con Charles, entre otros de los amigos de este adinerado joven. —Uh, ¿Qué hace mi joya favorita paseándose por aquí tan tarde? —. En el tono de su voz se escuchaba claramente que era el alcohol hablando por él y nada más que solamente eso, pero Sophie era en sí una chica demasiado ‘tonta’ por así decirlo, inocente y muy confiada de quien era su amado prometido, dejó salir un pequeño suspiro y con pasos lentos se fue acercando a ese hombre y sus amigos lentamente la fueron rodeando, deslizando sus manos por sus curvas, y ella empujó levemente esas manos para que no continuaran tocándola de esa manera tan atrevida y nada apropiada para unos caballeros como se suponían que debían ser y comportarse. —Detente, Charles y dile a tus amigos que se detengan, te veré en la mañana, que estés sobrio—.  Intentó apartar a los chicos para comenzar a caminar e irse de aquella misma zona, pero le fue imposible cuando él le tomó por detrás, abrazándola y comenzando a pegarse más de lo que debía, dejando salir aquellas palabras que no eran nada apropiadas y que ella estaba intentando pasar por alto, puesto decía que quería hacerle muchas cosas, hacerla suya una y otra vez y así dejar a sus amigos que disfrutaran también.

Entre el forcejeo de su cuerpo, él se molestó y rompió parte del vestido, dejando ver su espalda blanca completamente desnuda, dejando salir un quejido y enseguida un grito de que se detuvieran, de que no siguieran con eso y que la dejaran en paz, y fue ahí cuando le metieron a la boca un pañuelo para callar aquellos sonidos; pero no solo los ojos de esos chicos estaban sobre el cuerpo de Sophie, sino que unos ojos lejanos, que no se podían notar entre las sombras, estaban observando la escena con cierto recelo, con cierto odio hacia lo que estaba pasando y al mismo tiempo que sentía un ligero placer de ver a la chica pelear. Después lo único que supo, era que estaba desnuda y atada sobre una cama, bocarriba y con las piernas abiertas, siendo sujetada por los otros chicos; ella solamente estaba intentando luchar, estaba intentando separarse de aquella parte y de hacer todo lo posible porque aquello que estuviera a punto de pasar, no sucediera. Movió sus piernas con fuerza, sus manos se lastimaban a cada momento en cuanto intentaba liberarse de esas ataduras, pero inútil en todo momento, en cambio, Charles, estaba más desesperado en hacerla suya, que en un arranque de ira, tomó aquel candelabro de mano y dio un fuerte golpe contra la cabeza de la chica pelirroja, la cual dejó de moverse y de su cabeza solamente comenzó a salir algo de sangre, mientras ella tenía los ojos abiertos, ¿Estaba desmayada o ahora estaba muerta? Ellos no podrían deducir semejante cosa, pero no lo estaba, tan solo estaba inconsciente, gracias a ese fuerte golpe.

Los hombres, temerosos, solamente dejaron el lugar, y después de unos minutos, de dejar todo aquello ahí, justo como estaba en esos momentos, unos pasos bastante notorios comenzaron a escucharse tras el silencio de la falsa muerte de la chica, la cual pasada un tiempo, comenzaba a recobrar parte del sentido, parpadeando y viendo apenas sombras, cosas borrosas y un tremendo dolor en su cabeza. —Sophie… ¿Cierto? Pero que desastre hicieron con tu cuerpo, linda—. El hombre alto, delgado, con un cabello algo largo y completamente rubio, con un porte francés por así decirse, estaba recorriendo la habitación y viendo el cuerpo desnudo de Sophie, el cual desató y cubrió con las sábanas; ella apenas movía lo que podía y su cuerpo respondía de una forma lenta. —¿Quieres vengarte, Sophie?... Yo puedo hacer que esos hombres paguen por lo que hicieron, o mejor que eso, tú puedes hacer que paguen—. Las palabras llegaron como una salvación, pero ¿Cómo podía ella realizar algo como eso en un estado en el que estaba? —No tienes por qué preguntarte eso… Te daré la respuesta sin palabras—. Y más rápido que un parpadeo, le estaba sujetando con delicadeza de la nuca, acercando sus labios directamente a su cuello, cerca de la zona de su clavícula, pero no hubo un beso, una caricia, sino que sintió esos dientes, esos incisivos clavarse en su piel, y con las pocas fuerzas que le quedaban, un ligero gemido salió de sus labios, ¿Cómo describir semejante sensación? Su cuerpo estaba temblando en su interior y sentía un placer que no había sentido ni siquiera al mirar al hombre de sus sueños, ni siquiera imaginarlo o algo similar, no era comparado con disfrutar la mejor comida, comer lo que ella gustaba, nada de eso, era nuevo y sin duda demasiado delicioso, si es que se podía decir algo así de aquello. De igual manera sus fuerzas se estaban yendo con la misma velocidad con la que el hombre parecía beber de ella, y así era, drenando cada parte de su vida, o es lo que la chica sentía.

Sus dientes salieron de aquella tersa piel, y él volteó el cuerpo de la chica, para que justamente le mirara, le viera como podía. —Recibe este don para usarlo para tus deseos, se bella eternamente—. Y así fue como él mismo se mordió la muñeca de su mano, dejando salir ese líquido carmesí que lentamente se deslizaba por aquella parte de su piel, comenzando a caer sobre sus labios, la sangre lentamente llegó a la zona de su boca y ella solamente cerró los ojos por completo, sintiendo ese nuevo sabor que estaba deslizándose por su garganta, un sabor que podría considerar adictivo, un sabor más dulce que la propia azúcar, al menos para ella era algo que le encantaba y cuando la piel tocó sus labios, comenzó a succionar de ese líquido que seguía deslizándose por su garganta, lentamente y que disfrutaba.
El hombre terminó separando su muñeca de aquella zona y ahora, sentía como si el cuerpo en su interior estuviera quemándose con bastante rapidez, los latidos de su corazón ahora estaban aumentando demasiado y estaban demasiado acelerados, sentía como si se le fuera a escapar del pecho y además de eso, comenzaba a retorcerse sobre aquella cama, sintiendo ese tremendo dolor que solamente estaba aumentando. Apretó sus manos con fuerza y después de un momento, quedando mirando hacia el techo, con el cuerpo boca arriba, y sin respirar, prácticamente inerte, por completo, su respiración ya no salía y ahora estaba de esa manera; lentamente la herida en su cabeza, en sus manos, en sus piernas, esos moretones que también tenía, se iban desvaneciendo de forma lenta hasta el punto que estaba su piel como antes y de igual manera, sana, por así decirlo. Sus ojos comenzaron a cambiar de ese color claro a uno completamente diferente, un color rojo que estaba cada vez más y más intenso, por aquella sed que comenzaba a aparecer en su cuerpo, estaba comenzando a quemar su garganta y los olores de sangre de la habitación, de los lugares cercanos, se iban haciendo más y más fuertes en realidad.

Sus uñas habían crecido y rasgaron con facilidad las sábanas de aquella misma cama, levantándose con total facilidad para después sonreír, inhalando los nuevos aromas que su nariz detectaba, lo que su vista podía alcanzar, lo que podía percibir, era prácticamente perfecto, y sus dientes, justamente todo había cambiado en su cuerpo, ya no era la misma chica de siempre y el hombre sentado a su lado, solamente sonreía de una manera escalofriante y que de cierta manera, ya no le hacía sentir a Sophie algo de temor, no. Al lado de este hombre había un vestido de bodas, aquel que ella usaría el día que se casaría y ella no tuvo siquiera que escuchar las palabras de él, sabía que era lo que tenía que hacer, y lo haría sin importar que; asesinar a esos hombres que le habían hecho tanto daño a decir verdad, tanto en serio y dejaría a Charles justamente para la última parte, para que supiera que estaba yendo por él, que era a él a quien cazaría y que haría su muerte la peor de todas, y lo fue al arrancar la cabeza de su cuerpo, no sin antes haber arrancado cada parte de este, brazos y piernas, y mantenerlo vivo para que pudiera verlo y sentirlo. Su creador había hablado sobre el lugar donde estaba otras como ella, y sería aceptada como su nueva familia y claro, tenía que pasar algo diferente, conservaría el apellido de su familia y conservaría sus riquezas, de eso estaba más que segura.
Durante el tiempo que vivió en aquella zona, Eliza fue una de las mejores mujeres que había conocido, no había mujer en el mundo que comprendiera sus extraños gustos y su extraño aprecio, después de muchos años, por los humanos, cuando perdió ese deseo y vicio de matarlos solo porque sí, porque no eran ganado para alimentarlos, sino que eran otros seres que si bien no eran iguales a ellos, de cierta forma, sin ellos no existirían; pero Sophie sabía que eso pensamientos podrían traerle más problemas de los que se podría pensar, así que con toda confianza, se alejó de aquella parte, de sus hermanas, pero sin perder contacto con Eliza, no podía y no quería perderlo. Así fue, como unos cien años después, calculando vagamente, había llegado a Italia.

Curiosidades

Lo que le gusta/odia:
Lo que le gusta:

  • La ropa elegante.
  • La pintura.
  • Los animales.
  • Los humanos.

Lo que odia:

  • Los límites.
  • Asesinar de forma innecesaria.


Miedos/Fobias: Perder el control sobre su sed y matar a alguien que quiere por eso.

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Re: Sophie Turner | Vampiro.

Mensaje por Sophie Turner el Dom Jun 21, 2015 5:11 pm

Ficha finalizada.

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Re: Sophie Turner | Vampiro.

Mensaje por Gackt [Marius] el Dom Jun 21, 2015 10:16 pm


Mi Lady

Le doy la más cordial bienvenida a lo que espero pronto considere un hogar.
Disfrute su estadía en Eternal Exile.
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